El librito de tapas negras

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Antonio estaba plantando patatas en el cerrado. Alex, su hijo mayor se le acercó y le dijo.

Trabajando en el campo

- Mira, papá, desde que nuestra madre murió, has cuidado de nosotros, nos has alimentado, nos has enseñado lo que sabías y todos te queremos por todo lo que has hecho por nosotros, pero yo ya soy mayor, tengo trece años, y me doy cuenta de que este pequeño huerto no da suficiente para mantenernos a toda la familia. Con tu permiso, he decidido salir al mundo y ganarme la vida sin ser un estorbo para el resto de la familia.

Durante un largo minuto, Antonio se quedó pensativo y cabizbajo, sin pestañear. Luego, subió la mirada a su hijo mayor, sacó un pequeño libro negro que siempre llevaba en el bolsillo de su camisa, y le contestó

- Alex, me duele que nos separemos, pero te entiendo. No tengo ni dinero ni joyas que puedan ayudarte a empezar tu nueva vida. Conoces lo pobres que somos, solo puedo darte esto - y abriendo el libro

por una página casi al final , rasgó un trocito que entregó a su hijo.

Alex no esperaba nada. Sabía que todo lo que había en casa se precisaba para las labores del cerrado. En sus vidas no había nada superfluo, excepto ese pequeño librito negro que su padre siempre llevaba consigo. Volvió a la choza y se despidió de sus hermanos. Cuando se alejaba de casa, sacó el trocito de papel que le dio su padre y lo leyó en voz alta:

"Para el burócrata, el mundo es solo un objeto para manipular"

Pasó más de un año sin saberse nada de Alex. Un frío día de otoño, cuando Antonio estaba recogiendo remolacha con su segundo hijo, Alexis, éste, sin dejar de trabajar y a distancia, le dijo:

- Papá. Hace un año que Alex se fue y nuestra situación no ha mejorado. Este cerrado no da para mantenernos a todos, así que he pensado marcharme también y ganarme la vida en cualquier otro sitio.

A Antonio se le soltó una lágrima que rápidamente secó con la manga de su camisa. Dejó la azada junto al sendero y se acercó a Alexis.Leyendo el librito de tapas negras

- Toda mi vida he trabajado por vosotros. Nada tengo ni nada pueda daros y si esa es tu voluntad, solo puedo ofrecerte mis mejores deseos para que seas honrado y alcances la felicidad en tu nueva vida. A continuación, metió la mano en el bolsillo de su camisa y sacó el pequeño librito negro. Buscó entre sus páginas y rompió un trocito de una de ellas que entregó a Alexis. Se abrazaron y el hijo volvió a la choza, pero en la puerta, antes de entrar, sacó el papelito que le dio su padre y lo leyó

"Nada tiene valor sin ser de utilidad"

Vivienda

Entró en casa y buscó a su hermano pequeño, Alejandro, a quien abrazó llorando. Recogió la otra muda que tenía e inició el viaje hacia su nueva vida.

Dos años pasaron sin noticias de Alex ni de Alexis. Antonio ahogaba la tristeza en la pesadumbre. Un bonito y reluciente día de agosto, Antonio estaba junto a su hijo menor disfrutando de la sombra, sentados en el poyete junto a la puerta de la choza.

- Papá

- Sí, Alejandro, dime.

- Nuestra tierra no da para mantenernos a los dos, así que he pensado hacer como mis dos hermanos, buscarme otros caminos lejos de aquí.

- Alejandro, hijo, la vida es dura en cualquier sitio, no sólo aquí. Tú eres muy joven, doce años, y siempre en la juventud sueña con mejores pastos en los otros valles, pero es solo una ilusión. Piénsalo esta noche, y si mañana sigues deseando irte, no seré yo quien te detenga.

Fue una noche calurosa y quizás por eso, ni Antonio ni Alejandro pudieron dormir. A la mañana siguiente, cuando se preparaban para salir al cerrado, Alejandro dijo:

- Adiós, papá, me marcho

Antonio ya llevaba el pequeño librito negro en sus manos. Lo abrió por una página señalada con la punta doblada. Partió un trocito de la página que guardó.

- Alejandro, tú eres el único hijo que me queda y, por ser el pequeño, eres el más apreciado. Toma lo que desees, llévate todo cuanto quieras de esta casa.

- Papá, nada de lo que hay aquí me serviría en mi nueva vida y, en cambio, todo lo que esta casa guarda te es muy necesario para ti, y mantener el cerrado. Quédate, pues, con todo, que yo, con un abrazo tuyo me doy por satisfecho.

- Toma pues, junto con mi abrazo, este regalo - y Antonio le entregó el trocito de papel.-

Alejandro recogió su muda y acompañó a su padre durante unos metros antes de separarse. Lo siguió con la mirada mientras su padre se dirigía, solo, al cerrado. Antes de coger el camino al otro valle, Alejandro sacó el papelito que le regaló su padre:

"Vende el pescado a alguien y comerá por un día. Enséñale a pescar y arruinarás un magnífico negocio"

Muchos años pasaron y Antonio seguía sin tener noticias de sus hijos, Alex, Alexis y Alejandro. Era viejo y estaba cansado. Se sentó en la hamaca pensando en sus hijos, en cómo les habría ido, si seguirían vivos, si serían felices. Un viento fresco entró por la puerta y sintió un escalofrío en todo su cuerpo. Ojeó, como solía hacer a diario, su pequeño libro de tapas negras. Leyéndolo, se le cerraron los ojos, cansado.

Al día siguiente, dos coches Mercedes llegaron casi al mismo tiempo a la puerta de la choza de Antonio . De un mercedes salió el conductor, un joven mulato, quien abrió la puerta trasera. Con sombrero y pajarita, apareció Alex, líder político y gobernador de una provincia lejana. En el otro Mercedes estaban Alexis y su bella esposa. Alexis, el segundo, poseía grandes fábricas de electrodomésticos que le habían convertido en multimillonario. Se reconocieron inmediatamente, se saludaron efusivamente y cuando iban a entrar en la casa, vieron un BMW que se aproximaba. Del auto salió Alejandro, su hermanito pequeño, ahora un brillante y exitoso armador de buques de pesca de altura.

Curiosamente, todos reconocieron que la noche anterior habían sentido el impulso de visitar a su padre, de hacerle partícipe de sus éxitos. Entraron, en tropel, en casa.

Entraron tarde.

Papá yacía muerto en la hamaca.

En su regazo, un pequeño librito de tapas negras "Pensamientos Selectos" de Karl Marx que Alex recogió y tiró a la lumbre de la cocina antes de ayudar a retirar el cuerpo de su padre.


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