La historia de un país dibujada en arena. Una arena que cambia de escena y significado en cada minuto. No colgará en Arco, el mercado del arte, porque es algo más que el valor de unas monedas. Un arte grande, grandísimo, pero efímero e irrepetible, como buen arte.
Kseniya Simonova, joven ucraniana, no solo sabe plasmar arte con sus manos en cuestión de segundos. Son obras que, como se puede apreciar, mueven los sentimientos de la gente.
amp;lt;object width="425" height="344">