Grafitis en Pompeya

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Tendemos a creer que los graffitis o inscripciones pintadas en las paredes, son fruto de la vida urbana moderna. pero grafitis ha habido desde que se inventó la escritura, desde hace siglos.

Las ruínas de Pompeya, conservadas intactas por las cenizas de la erupción del Vesubio, nos dan unos cuantos ejemplos. En general, el contenido de estos grafitis es muy similar al que podemos encontrar en nuestras ciudades. Muestran alguna información irónica o insultante, abundando las frases sobre cuestiones de sexo, críticas de algún otro ciudadano, pero también hay pensamientos del autor sobre la vida.

Calle de la ciudad de Pompeya

Graffitis en Pompeya

Lugar Inscripción
Taberna de Verecundo Restituta, quítate la túnica y muestra tus peludas partes
Burdel de Innulus y Papilio Llorad, chicas. Mi pene ha renunciado a vosotras. Ahora perfora el trasero de los hombres. Adiós, maravillosa feminidad
 Bajo un dibujo de un hombre con nariz grande, en casa de Citharis
 Amplicatus, sé que Icaro te sodomiza. Salvio lo escribió.
 En el vestíbulo de la casa de Cuspio Pansa
 El oficial de finanzas del emperador Nerón dice que esta comida es veneno.
 En el bar de Prima

 Severus escribe:
"Successus, un tejedor, ama a Iris, la esclava del posadero, pero ella no le ama, sin embargo, él le pide que le quiera por compasión. Su rival ha escrito esto. Adiós"

Successus contesta a continuación
"Envidioso, ¿porqué te entrometes? Ríndete a un hombre más guapo y mejores maneras  y que está siendo tratado injustamente"

A lo que Severus responde a continuación
"He hablado y escrito todo lo que hay que decir. Tú amas a Iris, pero ella no te quiere"

 En el vestíbulo de la casa de Menander
 Cuando vayas a Nuceria, busca a Novelia Primigenia, en la puerta de Roma, en el distrito de las prostitutas.
 A la izquierda de la puerta de Volusus Iuvencus
 Secundus saluda a Prima, allá donde esté. Te pido, señora mía, que me ames.
 En el bar de Astylus
 Los amantes son como abejas. Viven una vida dulce de miel.
 En el bar de Atthicus
 Me follé a la camarera.
 En las barracas de gladiadores
 Floronius, soldado privilegiado de la Séptima Legión, ha estado aquí. Las mujeres no supieron de su estancia. Solo seis mujeres lo conocían, muy pocas para semejante semental.
 En las barracas de gladiadores
 Antiochus disfrutó aquí, con su novia Cithera.
 Casa de Pascius Hermes
 A quien defecó aquí. Ten cuidado con esta maldición. Si la ignoras, tendrás a un Júpiter enojado como enemigo.
En un muro de la calle Teophilus, no hagas sexo oral con chicas en los muros de la ciudad, como los perros.
En la casa de Caecilius Iucundus Quienes aman, que florezcan. Que perezcan quienes no aman. Que mueran dos veces aquellos que prohiben el amor.
En la puerta de Vesubio Defecador, que todo te salga bien para que te puedas marchar de aquí.
En las barracas de los gladiadores Julianus/Claudius Cedlanus, el gladiador de Tracia, es la delicia de las chicas.
En la calle Mercurio Publius Comicius Restitutus estuvo justo aquí con su hermano.
En el poblado de Scienziati Cruel Lalagus, ¿por qué no me amas?
En la casa de Orpheus He sodomizado a los hombres.
 En el atrio de la casa de Pinarius
 Si alguien no cree en Venus, debería mirar a mi novia.
En la casa de los mercaderes Vibii Atimetus me dejó preñada.
En el bar de Hedone Puedes tomar una bebida aquí por solo una moneda. Por dos, un vino mejor y por cuatro monedas, uno de Falernius
En la casa de Caprasus Primus No vendería a mi marido ni por todo el oro del mundo.
En el lupanar Aquí me follé muchas chicas.
En el lupanar El 15 de junio, Hermeros folló con Phileterus y Caphisus
 En una habitación pequeña de un posible burdel

 Vibius Restitutus durmió solo aquí y echó a faltar a su querida Urbana

En el pasillo del teatro Methe, la esclava de Cominia, de Atella, ama a Chrestus. Que la Venus de Pompeya les sea propicia y puedan vivir siempre en armonía.
En la basílica Un pequeño problema se hace grande si se ignora.
En la basílica Epaphra, estás calva.
En la basílica Oh, muros! Habéis aguantado tantos grafitis aburridos, que me asombra que no os hayais derrumbado.

Puede obtener más información sobre Pompeya en cualquiera de estos libros.

 


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